domingo, 23 de agosto de 2015

El pasaporte de la lectura y la escritura






07 de agosto de 2015.

La lectura y la escritura como cualquier otro objeto de conocimiento debe ser abordada de manera constructiva, es decir, actuando sobre el conocimiento con absoluta naturalidad porque es un proceso que se deriva de la necesidad de comunicarse, la misma que indujo a niños y niñas a aprender a hablar. Esto no significa que hay que dejarlos solos para que estos se interesen y aprendan, por el contrario, es responsabilidad de los padres, representantes y docentes como facilitadores de crear situaciones de aprendizaje que respondan a la curiosidad de los aprendices. Para ello, es imprescindible que las propuestas que lo inviten  a leer y a escribir sean variadas, frecuentes y sobre todo que tengan sentido para ellos.
Aprender a leer y a escribir no es una tarea sencilla, ni puede lograrse en poco tiempo. La lectura y la escritura supone un gran desafío que como docentes debemos estar dispuestos a asumir desde primaria y a lo largo de toda una formación.
El encuentro de hoy estuvo enfocado a analizar estas prácticas de la enseñanza y con anticipación revisamos el video de Ana Marìa Kaufman “Aprender a leer es leer” donde la autora refleja claramente dos condiciones para que dicho proceso se ejecute: Aprender a través de sí mismo y por el maestro. De igual forma, se enfatizò sobre los aspectos formales de la escritura y reflexionamos sobre temas relacionados con lo posible, lo real y lo necesario para que las distintas teorías puedan concretarse.
La lectura y la escritura son actividades sumamente importantes para los seres humanos, ambas requieren de atención y esfuerzo para poder decodificar, procesar y comprender. Con la práctica se van minimizando las dificultades, por consiguiente los docentes debemos ser persistentes y despertar en cualquier momento y espacio el interés de los estudiantes para que lean y escriban porque es leyendo y escribiendo como se aprende a hacerlo.


"El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Miguel de Cervantes Saavedra.

 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Divièrtete siendo parte de la dinamizaciòn del aula.




06 de agosto de 2015.


El aula de clases es el escenario donde se construye un importante vínculo entre el o la docente y los estudiantes, por tal motivo debemos considerar que el diseño de cada estrategia (desde los primeros días y a lo largo de todo el curso) tiene que estar al servicio de una relación armoniosa y efectiva.
Para lograr que el aprendizaje resulte un proceso dinámico, en creciente complejidad y con sólida fundamentación pedagógica, se requiere de planificaciones que incluyan una variedad e infinidad de juegos. Se trata pues, de dinamizar el aula y de aprender de una forma lúdica y creativa. La dinamización del aula es una fuente de motivación, ilustra nuestro papel como animadores y logra capturar la atención.
Con muchas energías, el encuentro de hoy se llevó a cabo con la aplicación de actividades que llenaron de vida el espacio y que promovieron la participación del grupo sobre las películas recomendadas: El profe de Cantinflas, la mala educación  y Dislexia, ¿hay alguien ahí?.
Una vez analizados los temas, creo que indudablemente cada una de las historias reflejan los problemas socioeducativos de la actualidad. El mensaje positivo que podemos rescatar lo constituyen la perseverancia, la entrega, la disciplina, la honradez y la calidad del servicio que ofrece un buen educador.
Simplemente, no podemos decaer ante las dificultades, debemos avanzar con paso firme en la transformación social.
¿Qué valor tiene para nosotros lo que hacemos? ¿Por qué lo hacemos ¿A dónde queremos llegar? ¿He agotado los medios?. Son preguntas que con frecuencia forman parte de una autoevaluación personal y profesional.
Al respecto deseo añadir una frase de Ismael Cala: “No te agobies viendo la escalera, enfócate en el primer peldaño”.
¿Cuàntas veces nos hemos rendido antes de dar el primer paso?
Entrega todo lo que puedas dar, inspírate y se parte de una nueva realidad.


martes, 18 de agosto de 2015

El lenguaje como producto social


 01 de agosto de 2015
La jornada del día se inició con la muy significativa lectura “Siempre se hace así” extraída del libro La culpa es de la vaca y los presentes expresamos nuestra opinión sobre las interrogantes formuladas:
¿Con que frecuencia nos preguntamos si “éste será el mejor modo de hacer esto?
¿Los planificadores son realmente innovadores o siguen los mismos caminos?
Considerando que ante cualquier escenario, nos acostumbramos a realizar las mismas actividades,  siguiendo las mismas reglas y en un mismo orden… los docentes como planificadores por excelencia  debemos explorar y aplicar siempre distintas opciones que posibiliten y mejoren los resultados obtenidos en las viejas prácticas. Sencillamente, se trata de darnos la oportunidad de probar nuevas opciones que seguramente nos brindaran el camino más provechoso hacia el éxito.
Muy atentos ante las reflexiones suscitadas, recibimos la visita del Profesor Francisco Viloria que de una forma natural, sencilla y amena nos habló sobre el lenguaje, la lengua, el habla, las variaciones lingüísticas, la ontología del lenguaje, entre otros aspectos; y durante su intervención nos recordó que “la lengua que manejamos no es autóctona, ha sido adquirida por diversas transformaciones históricas”. De ahí la importancia de revisarnos, de revisar nuestra formas de expresión, las palabras, dichos, refranes, las construcciones especiales de algunas frases como propias de algún espacio geográfico, de una época o un nivel de conocimiento en especìfico. En el mismo orden, nos propuso responder: ¿Qué es el lenguaje? ¿Cómo se construye el lenguaje? ¿Para qué nos sirve el lenguaje?

  •  El lenguaje es un Don que nos distingue de las otras especies.
  • Es la herramienta o medio que nos permite relacionarnos e interactuar con nuestro entorno y con nuestra realidad. 
  •  El lenguaje contiene la experiencia de los pueblos y la transmite.

         En consecuencia, resulta indispensable reconocer, valorar y respetar la lengua natural, esa que contiene toda la información de lo que fuimos y de lo que somos.
Si en un aula de clases o en cualquier otro espacio se nos presenta una situación donde el estudiante manifiesta su propio modo de expresión (ese que ha adquirido por herencia cultural) no podemos abruptamente menospreciarlo e impedir que lo haga, debemos darle a conocer a él y a sus compañeros de clases que existen otras expresiones por explorar que podemos tomar para enriquecer nuestra lengua y que apartemos todas aquellas vulgaridades que contribuyen al irrespeto.

"La sociedad no sòlo existe por la comunicaciòn sino que existe en ella. De esta manera la comunicaciòn es dialèctica y reconstruye la experiencia" John Dewey.